A la hora de decorar una oficina,

uno de los últimos elementos en los que pensamos es en las cortinas y al adquirir compramos las más baratas y de peor calidad. Esto es un gran error, ya que las cortinas son una parte esencial de la decoración y, al no prestarles el interés necesario, estamos restando confort a nuestro centro de trabajo, siendo este el lugar en el que más tiempo pasamos a lo largo del día.

Dejando a un lado el estilo, cuando se piensa en escoger cortinas para las oficinas siempre damos valor a su funcionalidad principal. Si necesitamos mucha   privacidad o oscuridad total (en el caso de salas de proyecciones), las cortinas forradas son una opción perfecta. Si son simplemente decorativas, o vamos a usarlas para filtrar la cantidad de luz que entra por la ventana, prácticamente cualquier cortina puede servir.

Del mismo modo que evitamos decorar las oficinas con colores vivos o estampados complejos, para las cortinas haremos lo mismo. Lo ideal son los colores neutros que estimulen la concentración como el blanco, toda la gama de grises y ciertos colores fríos como el azul y el verde, ambos en la gama de tonos claros o pastel.

Respecto al tipo de cortina, las mejores para una oficina son aquellas que proporcionan un aspecto ordenado y profesional. En este sentido los paneles japoneses son perfectos y, en el caso de que deseemos cambiar un poco la decoración, sólo tenemos que sustituir varios paneles manteniendo el mecanismo.

Las cortinas tradicionales no suelen verse en las oficinas, pero son las más indicadas en despachos amueblados de forma rústica. Si queremos dar amplitud a la estancia lo mejor es utilizar colores blancos o en la gama de los amarillos, mientras que si vamos a resaltar el ambiente elegante del mobiliario, podemos utilizar cortinas de tela de tapicería lisa o de terciopelo oscuro, junto con visillos.

Las cortinas de la oficina deben cumplir una función, pero no hay que perder de vista su capacidad para crear ambientes acogedores. Al fin y al cabo cuanto más a gusto nos encontremos, mejor será nuestra productividad.