El salón y el comedor son dos espacios en los que pasamos muchas horas de tertulia con amigos y familiares. A la hora de modificar la decoración de cualquiera de estos dos ambientes hemos de buscar siempre crear estancias acogedoras y cálidas, en las que los diferentes detalles nos hagan sentirnos cómodos.

De este modo, mediante el uso de diferentes tejidos coordinados entre sí, conseguimos un efecto moderno y actual, en el que los diferentes elementos y piezas de mobiliario se encuentran al servicio de la elegancia. Los muebles tapizados son cómodos, atractivos visualmente y nunca pasan de moda. Además, si en un momento dado deseamos cambiar los colores por otros más actuales, sustituir el tejido resulta barato y sencillo.

En los ambientes de tertulia, los sofás y las butacas son los grandes protagonistas. Tanto si vamos a utilizar el mismo tejido y color en todos ellos, como si hemos coordinado distintas texturas y tonos, el color de la pared ha de estar en sintonía con el de los muebles. Los papeles pintados ofrecen así muchas opciones en cuanto a colores, estampados y materiales, en los que el brillo, la elegancia y la vanguardia están siempre presentes.

Encontraremos así papeles con texturas tipo gotelé, mucho más baratos que este y fácilmente sustituibles, estampados barrocos con tonos metalizados, papeles rayados y con estampados discretos y muchas otras variantes entre las que escoger. Lo importante es siempre buscar el equilibrio adecuado con el tejido estampado de los muebles.

La opción más clásica es utilizar, tanto en el papel como en los textiles, colores que pertenezcan a la misma gama cromática y en los que predomine un único tono. A esta combinación podemos añadir tonalidades neutras como el beige o el blanco, para restar monotonía al ambiente.

En el salón y el comedor se puede optar por colores contrastados, como por ejemplo el blanco y el negro, o el gris y el rojo oscuro combinados con blanco. Si vamos a decidirnos por estas últimas opciones, lo mejor es siempre mantener los estampados en su mínima expresión para no recargar la estancia.

Así, con la acertada combinación de tejidos y papel pintado, podemos conseguir un efecto moderno y actual sin necesidad de sustituir todo el mobiliario.